Una emergencia llamada ansiedad
Salvar una cosa habitualmente representa sacrificar otra u otras. De eso se está dando cuenta el ser humano en medio de esta experiencia única e insospechada de confinamiento global. Por supuesto, ninguna persona quiere enfermarse, ni terminar en un hospital, ni mucho menos morir. Sin embargo, puertas adentro en el confinamiento obligado hay otro tipo de afectaciones que pueden trastocar la conciencia, la paz y la armonía, y que sí pueden abrir las puertas de la somatización de enfermedades tangibles. Los fenómenos de estrés, ansiedad, depresión, angustia, melancolía, nostalgia y demás sentimientos ruines, que si bien ya existían en el ser humano, pero que ante el escenario de confinamiento han reverdecido, especialmente dentro de los medios urbanos. Por suerte, si hay algo en lo que se destaca la acupuntura con extrema rapidez y efectividad es en orientar a la persona hacia la recuperación del shen . Este concepto, que para este caso en concreto, representa el cúmulo de ener...