Dos estrategias para conciliar el sueño (sin fármacos)
"¿Cuántas horas dormiste anoche?" Esta es una pregunta que define magistralmente el trajín del insmonio: un mal que aqueja a muchas personas en el mundo y que desgraciadamente muchas veces quienes lo sufren tienden a resignar el hecho de no poder dormir plácida, reparadora y suficientemente "porque así son". Mentira. Nadie está diseñado para no dormir, la naturaleza humana está perfectamente equilibrada entre sus funciones de vigilia y sueño, es una correspondencia energética fisiológica natural el hecho de activar las funciones durante el día, y disponer el cuerpo y la mente para descansar durante la noche. Está claro que el mundo moderno tiene muchas excepciones, sobre todo por aquellas personas que tienen una actividad económica nocturna, sin embargo un oficio u empleo no derriba las leyes naturales del yin y el yang, de lo simpático y lo parasimpático. Así como nadie está diseñado para no dormir, entonces tal disfunción se relaciona con una desarm...